Archivos Mensuales: enero 2012

BARAJA NARRATIVA – 4º DE PRIMARIA – CURSO 2011-12 – PROFESOR – COLOR NARANJA

CARTA 1

LUCÍA M.

AVENTURA EN LA SELVA

Una mañana de invierno, Misi estaba mirando por la ventana del avión y su padre, Luis, dormía con una sonrisa en la boca, porque mientras que Misi no sabía hacia dónde se dirigían, él sí. ¡Su padre le había regalado un viaje a la selva por su vigésimo tercer aniversario!
Tardaron unos minutos en bajar del avión, porque el padre de Misi le vendó sus ojos marrones con un pañuelo para que no se diese cuenta de dónde estaba. Luis la cogió de la mano y como iba tan contento y miraba hacia delante, ella se dió en la frente contra la parte de arriba de la puerta y se hizo un chichón muy grande. Su padre le pidió perdón por no fijarse en ello. Le curó con una planta de la selva llamada ‘unamá’, que era una planta curativa de chichones y la utilizaron porque no se habían traído el trombocid.

Tenían que llegar a una casa que estaba en medio de la selva. Emprendieron su viaje caminando, cargando con todo su equipaje y pronto estuvieron cansados. A Misi se le cayó su goma del pelo rojizo y la perdió; por suerte tenía cinco más. El viaje duró medio día y ya estaban hambrientos.

Cuando llegaron, Misi estaba impaciente por quitarse el pañuelo de los ojos. Esperaron unos segundos para quitárselo. Al fín, Luis le quitó el pañuelo y… ¡La sorpresa fue mayor! Misi estaba muy contenta y sorprendida; enseguida fue a darle un beso pero… De repente, ¡Algo le vino a Misi a la cabeza! Fueron sus amigos de la universidad, donde estudiaba biología, porque los echaba de menos a todos y sus gritos que decían una y otra vez: ¡Ven pronto, te echaremos mucho de menos, guapísima, bella! Entonces, se puso un poco triste pero se le pasó rápido al imaginar que iba a emprender una divertidísima aventura.

Carta 23
Vansh P.

Una vez llegaron a la casa, saltaron de alegría ya que estaban agotadísimos tras el largo recorrido que han echo por la selva. Mientras se estaban deshaciendo las maletas Misi notaba que cada vez que se hacia más oscuro habían mas bichos, a ella no le gustaba pero Luis ya le advirtió a Misi. Luis le guardó una sorpresa para Misi el día siguiente. Misi estaba ilusionada por lo que le esperaba el día siguiente , no podía dormir tenia la intriga de saber lo que era. El día siguiente el cielo estaba negro, estaba lloviendo muchísimo, tanto les impidió salir de casa. Misi se quedó con las ganas de saber qué sorpresa le había preparado su padre. Se quedaron en casa deshaciendo las maletas y su padre le contaba los peligros que hay en la selva. Después de medio día lloviendo pudieron salir un rato, pero no fueron muy lejos, ya que la lluvia es imprevista. Al día siguiente el sol brillaba en sus habitaciones y así se despertó Misi. El padre se asomó por la venta y vio que hacia un día estupendo para un expedición. Luis la iba a llevar a ver su sorpresa, que era ver una manada de monos. El padre conocía un lugar donde había monos.
Los dos partieron para completar su expedición Misi estaba ilusionada para ver su sorpresa pero seguía sin saber lo que le esperaba.
Por el camino se han ido encontrando con varias especies de aves distintas, que no sabían como se llamaban, pero Misi estaba disfrutando de su aventura. De camino se encontraron un rió. No sabían si cruzarlo o no. Entonces, al otro lado del río vieron un hombre nativo que parecía que estaba cazando iba sin ropa intentaron llamarlo, pero el hombre no les oía. Entonces Misi se acercó para llamarlo y se tropezó con una piedra, cayendo al río. El río era muy caudaloso y Misi se agarró a una piedra mientras Luis estaba buscando una rama gorda y gritaba pidiendo ayuda. Pero no había manera, cogió una piedra y la lanzó hacia el desconocido y consiguió captar su atención, pero no sabia como comunicarse con él. Pero el desconocido vio a Misi en el agua y se lanzó al río. Luis vio que algo se acercaba hacia el desconocido. Parecía un cocodrilo…

CARTA 27
ENRIQUE.P.

El pánico se apoderó de Luis cuando confirmó su gran temor, un cocodrilo enorme,se acercaba al desconocido que intentaba salvar a Misi. Gritó para advertirle del peligro, el desconocido se giró, apenas tres metros le separaban del gran cocodrilo.
Ante la sorpresa de Luis,el desconocido se enfrentó a la bestia, Luis pensó en ese momento que le esperaba una muerte segura, así que, con ayuda de una rama, y con mucho esfuerzo,logró sacar a Misi del peligroso río.
Los dos se quedaron mirando las aguas, deseando ver salir al desconocido, que había impedido que el cocodrilo alcanzase a Misi, pero no fue así.
– Misi és mejor que nos vayamos, estás helada y empapada, ese hombre ha sido un héroe, es una lástima lo que le ha ocurrido, pero aquí ya no hacemos nada.
Le dijo Luis a su hija y ésta llorando le contestó.
– Me ha salvado la vida, papá…
Regresaron a casa muy tristes.
Por la mañana, en el desayuno, ninguno de los dos fue capaz de decir nada, aún estaban muy impresionados por lo ocurrido el día anterior. Cuando acabaron de desayunar alguien llamó a la puerta, los dos se quedaron asombrados al ver quién era: el desconocido héroe que salvó la vida a Misi.
– Hola me llamo Michondo, que en vuestro idioma quiere decir: Hijo del viento.
Misi se abalanzó hacia él y lo abrazó.
– ¡Creíamos que estabas muerto! ¡Oh, dios mío! ¡Qué alegría! Pero…¿cómo escapaste del cocodrilo? Era enorme.Es increíble.
Estuvimos un rato esperando, desesperados, pero tú no salías del agua…¿Cómo pudiste? No puedo creerlo.
Misi no creía lo que veían sus ojos. Su padre intentó tranquilizarla.
– Missi por favor, lo vás a ahogar. ¿Quieres dejar que se explique? Por favor, Michondo, sientate. Yo me llamo Luis y ésta es mi hija Misi. Estamos muy contentos de que estés vivo.
-No es la primera vez que me enfrento a un cocodrilo. Me he criado aquí, estoy entrenado desde pequeño a luchar contra ellos. Hace muchos años, los cocodrilos, se comían a la gente de mi tribu cuando iban al río a por agua o a lavarse. Mis antepasados aprendieron a enfrentarse a ellos, de manera que,cuando iban al río, uno de nosotros les acompañábamos y les protegíamos de ellos.
– Así que vienes de una familia de héroes.
Dijo Missi.
– Se podría decir que sí.
Contestó Michondo y todos rieron.

LUCIA MORENO
CARTA 28

EL DESCUBRIMIENTO

Después de desayunar los tres juntos, Michondo se despidió.
-Tengo que irme, me alegra mucho conoceros pero…tened cuidado, el bosque es muy peligroso.
-Vale, tendremos cuidado. Dijo Misi
Misi no paraba de preguntarle a su padre que iban a hacer hoy, ella tenia ganas de más aventuras,
-¿Sabes que podríamos hacer? Podríamos ir a ver si encontramos el cocodrilo que mató a Michondo. Nunca he visto un cocodrilo tan cerca, dijo Misi.
– Eso es muy peligroso, no nos dijo realmente que lo ha matado.
Después de un buen rato queriendo convencer a su padre para ir en busca del cocodrilo, al final le dijo:
-Bueno … Pero con cuidado, ya sabes lo que nos ha dicho,
Misi, saltaba de alegría, hoy podría tener otra aventura y estaba entusiasmada.
Así que cargaron sus mochilas y comenzaron a caminar por el bosque en dirección al río donde ocurrió todo. El bosque estaba precioso, lleno de árboles enormes, flores y arbustos, los cuales le llamaban la atención.
-¡Qué bonito está el bosque! ¡Me encanta ver toda esta naturaleza!
-¡No toques ninguna planta a ver si alguna es venenosa! Que tú eres muy curiosa, dijo Luis.
-¡Mira! Ya hemos llegado. ¡Vamos! ¡Vamos!
Poco a poco se acercaron a unos arbustos y cuál fue su sorpresa que detrás de ellos se encontraba Michondo, pero no estaba solo, había cuatro personas más. ¡Estaban quitándole la piel al cocodrilo!
Misi empezó a gritar, mientras Luis le tapaba la boca para que no la oyeran, pero no lo pudo impedir, así que salieron corriendo detrás de ellos.
Después de una buena carrera Luis y Misi les habían despistado y estaban escondidos, cuando paso el peligro, volvieron a casa para descansar.
-¿Has visto? ¡Me ha engañado, no quería salvarme solo quería cazar el cocodrilo!
-No sabemos realmente lo que hacen, igual es algún ritual, no le des tanta importancia.
De camino a casa Misi no hablaba, estaba muy enfadada. Pero Luis confiaba en que se le pasara pronto.
Esa misma noche, después de cenar llamaron a la puerta, Misi y su padre se miraron asustados, y al abrir la puerta se quedaron sorprendidos al ver que era Michondo.
-¿Qué haces aquí? ¡Vete! ¡Vete! ¡Me has engañado!
-No te he engañado, vengo a explicarte lo que has visto. Nosotros vivimos de la caza y nos alimentamos de lo que encontramos. Al evitar que el cocodrilo te atacase se ahogó en el río, así que lo aprovechamos para tener en el poblado un día de fiesta, y vengo a invitaros. Mañana nos acompañéis.
-Muchas gracias, pero no sé si Misi al final se decidirá, esta muy enfadada, dijo Luis.
-Bueno, si es eso y de verdad no los cazáis adrede, iremos. ¿Vale?
Michondo se despido contento porque sabía que les acompañarían.
A Misi le cambió la cara, y se puso contenta ya que sabia que mañana tendría otra aventura y además sería una fiesta.

Carta 29
Transfiguración
Marta

             
Cuando  Misi abrió los ojos,  todo el grupo estaba despierto, sorprendida pregunto – ¿Qué hora es? – dijo todavía muy cansado, Dave le dijo muy entusiasmado – ¡Va, Misi no seas vago y arriba que ya es de día!- , fue cuando se dio cuenta de lo tarde que era e hizo  las cosas muy  rápido, porque hoy volverían a vivir una nueva aventura, no era como las otras, sino que en realidad  se trataba de una fiesta que pensaban lo maravillosa que sería, pues era al aire libre, en plena selva. Cuando llegaron al lugar indicado por su amigo Michondo vieron con asombro que el suelo estaba levantando,  Luis confiado dijo – Esto formara parte de la fiesta no hay por qué preocuparse -, pero cuando los matorrales se empezaron a mover, Misi  dijo –Papa esto no parece parte de la fiesta –dijo muy nervioso. Por los arbustos,  se asomaron unos hombres con el rostro bastante oscuro, asustándoles,  Luis se acordó que Michondo le había dado un walquitalqui  y una especie de trompeta que solo él y su tribu podían oír,  Luis saco de la mochila todo lo que le dio  sin que aquellos extraños hombres  se diesen cuenta , pero al momento de sacarlos algo llamo su atención, y sin saber porque se vieron rodeados de una gran red que los hizo prisioneros, sin darles tiempo a reaccionar, una vez en la red, Luis se dio cuenta que el hombre que tenía una gran mascara cada vez le parecía más y más conocido, no por su apariencia, sino por su físico y sus formas, era su gran amigo Michondo, que se había transformado en uno de ellos oculto tras ella para no ser reconocido, volvió a guardar todo lo que llevaban para caso de emergencia, pues ya de nada les serviría, su amigo se había pasado a otro bando que no era precisamente un gente amistosa con los extraños.
Lo que el grupo no se había dado cuenta era que Michondo no hacia aquello voluntariamente, sino que el hechicero de la aquella extraña tribu  lo había convertido en otra persona, que realmente él no era como lo estaban viendo en esos momentos, sino que no era dueño de sus actos, pues tras esa nueva apariencia, estaba el verdadero Michondo, pero hasta que no se rompiera el encantamiento él volvería a ser el mismo de siempre, pero eso ellos lo desconocían y por eso tras los incidentes con el cocodrilo, lo único que hacían era volver  a desconfiar de él.
¿Quién podría salvarles de aquella situación?

 

Carta  nº – 30

DAVID H.

RESCATE EN LA SELVA

La situación era dramática, estaban apresados por una tribu desconocida, en la que aparentemente estaba también Michondo, la  única persona que conocían en esa parte de la selva.
Luis cayó en la cuenta de que tenia en su bolsa los objetos que le dio Michondo, sigilosamente cogió el walkitalki y consiguió comunicarse con otra persona.
¡SOS!, ¡SOS!, ¡SOS!, repetía nervioso y alterado Luis por el walkitalki.
¡SOS!, ¡SOS!, ¡SOS!, insistía Luis, sin conseguir respuesta.
¡SOS!, ¡SOS!, ¡SOS!, Luis no desesperaba. Después de unos minutos respondieron,  Alo, ¿quien llama? Preguntaron.
 -Soy Luis, conocido de Michondo y necesito ayuda porque unos soldados de otra tribu nos han hecho prisioneros, ¿quién es usted? contesto.
 – Soy Kapteni, jefe de la tribu de los Aina, iremos a ayudarles, pero debe decirnos donde se encuentran y si Michondo está con usted.
 – Michondo, está con la gente de la otra tribu, aunque parece un poco aturdido, parece que no es él, pero no estoy seguro, el lugar donde estoy lo desconozco, pero desde aquí se ve una gran palmera que sobresale por encima de todos los demás árboles, contesto Luis en voz muy baja.
 – Ah, ya sé donde me dice, dijo Kapteni, está en el territorio de nuestra tribu enemiga, los Waovu, y Michondo es extraño que esté con ellos, pues es nuestro mejor soldado, algo raro ocurre allí, enseguida iremos en su ayuda.
 Pasados los minutos, Kapteni reunió a sus soldados y llamó al hechicero de la tribu, llamado Wise, pues desconfiaba de lo que estaba ocurriendo, y se dirigió al lugar indicado por Luis.
Una vez en el poblado de los Waovu, Kapteni y sus soldados, forcejearon con los soldados que custodiaban a Luis y Misi, venciéndoles en la lucha y liberaron a los rehenes, pero quedaba aún Michondo y saber qué le pasaba.
Wise se acercó a donde estaba Michondo y vio en sus ojos una extraña expresión, una mirada perdida, enseguida comprendió que le habían hechizado.
Pero para quitarle el hechizo debía saber cuál era y para eso tenia que enfrentarse al hechicero de los Waovu, el temido y malvado Wazinzi.
Wise avanzó hacia el centro del poblado al encuentro de Wazinzi.
Los dos hechiceros se encontraron frente a frente.
Wise era mayor que Wazinzi, que en su juventud fue alumno de Wise, pero no sabía aceptar con facilidad la autoridad de su maestro y tuvieron continuos enfrentamientos, hasta que Wise le despidió y tomó a otro aprendiz. Desde entonces, Wazinzi odia a su antiguo maestro Wise.
Conocedores de este odio, la tribu de los Waovu tomó a Wazinzi como hechicero, pues tenían una gran rivalidad con la tribu de los Aina, desde hacía mucho tiempo.
La magia y el hechizo de Wazinzi era muy potente, pero Wise conocía todos los secretos de la magia nyeusi, de manera que se enfrentaron en un combate de magia. Cada hechicero utilizó lo mejor de su magia y sus mejores hechizos, pero la sabiduría de Wise se impuso a la de Wazinzi, derrotándolo por completo, de forma que el hechizo de Michondo se deshizo.
Una vez liberados Luis, Misi y Michondo, el jefe Keptani detuvo a Wazinzi y lo llevó a su poblado para ser juzgado por el consejo de ancianos, por traición al pueblo de los Aina.
El consejo de ancianos condenó a Wazinzi al destierro a la isla de Wamesahau (La Isla de los Olvidados), donde viviría el resto de sus días.
Luis y Misi agradecieron la ayuda de Keptani.
– Michondo, perdónanos por haber dudado de tu amistad, se disculparon Misi y Luis.
– Tranquilos, era normal que dudarais de mi, en aquella situación de hechizo, hasta yo mismo hubiera dudado de mi. Añadió Michondo.
– Sabes papá, dijo Misi.
Qué hija, dime. Añadió Luis.
– No solo Michondo es un héroe, toda la tribu son unos héroes. ¡Son mis héroes!.
Misi sacó una cámara de fotos de la mochila, hizo una foto a toda la tribu y se llevó uno de los recuerdos más importantes de su vida.
Keptani, Wise y Michondo despidieron a nuestro amigos.
– Bye, safari Njera, que en vuestro idioma significa, adiós, que tengáis buen viaje.
Después de esta tremenda aventura, Luis y Misi, regresaron a la casa de la selva y por fin pudieron descansar con tranquilidad.

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BARAJA NARRATIVA – 4º DE PRIMARIA – CURSO 2011-12 – PROFESOR – COLOR AZUL

CARTA 1

LUCÍA M.

AVENTURA EN LA SELVA

Una mañana de invierno, Misi estaba mirando por la ventana del avión y su padre, Luis, dormía con una sonrisa en la boca, porque mientras que Misi no sabía hacia dónde se dirigían, él sí. ¡Su padre le había regalado un viaje a la selva por su vigésimo tercer aniversario!
Tardaron unos minutos en bajar del avión, porque el padre de Misi le vendó sus ojos marrones con un pañuelo para que no se diese cuenta de dónde estaba. Luis la cogió de la mano y como iba tan contento y miraba hacia delante, ella se dió en la frente contra la parte de arriba de la puerta y se hizo un chichón muy grande. Su padre le pidió perdón por no fijarse en ello. Le curó con una planta de la selva llamada ‘unamá’, que era una planta curativa de chichones y la utilizaron porque no se habían traído el trombocid.

Tenían que llegar a una casa que estaba en medio de la selva. Emprendieron su viaje caminando, cargando con todo su equipaje y pronto estuvieron cansados. A Misi se le cayó su goma del pelo rojizo y la perdió; por suerte tenía cinco más. El viaje duró medio día y ya estaban hambrientos.

Cuando llegaron, Misi estaba impaciente por quitarse el pañuelo de los ojos. Esperaron unos segundos para quitárselo. Al fín, Luis le quitó el pañuelo y… ¡La sorpresa fue mayor! Misi estaba muy contenta y sorprendida; enseguida fue a darle un beso pero… De repente, ¡Algo le vino a Misi a la cabeza! Fueron sus amigos de la universidad, donde estudiaba biología, porque los echaba de menos a todos y sus gritos que decían una y otra vez: ¡Ven pronto, te echaremos mucho de menos, guapísima, bella! Entonces, se puso un poco triste pero se le pasó rápido al imaginar que iba a emprender una divertidísima aventura.

CARTA 20
BEA M.
EL REGRESO

Una vez deshechas las maletas, Misi se dedicó a inspeccionar la casa y los alrededores, no sin antes escuchar la charla que le dio su padre sobre los peligros que había en la selva. Cuando fue a la parte de atrás de la casa, algo llamó su atención. Era una cabaña en lo alto de un árbol, miró a su alrededor, vio que Luis no estaba allí y decidió subir. Comenzó a escalar aquel cedro y se dio cuenta de que iba a ser más difícil de lo que ella creía, en ese instante apareció Luis que vio como Misi estaba a punto de caerse tras coger una débil rama.
-¡Cogete de la rama que tienes a la derecha! Gritó su padre.
Misi giró la cabeza y se agarró a la rama, se dio cuenta que no podría llegar hasta la cabaña y comenzó a bajar, cuando llegó al suelo miró a su padre con la cabeza agachada, esperando una buena bronca, pero en su lugar se llevó un gran abrazo.
Luis había preparado la cena y Misi la devoró como si no hubiera comido en diez días, al terminar de cenar estaba tan cansada que decidió irse a la cama a descansar.
A la mañana siguiente Misi se despertó con un murmullo de fondo típico de la gran ciudad. Era su padre hablando con un policía. ¿Qué hacía hablando con un policía? ¿Estaría detenido? y ¿qué sería de ella?. El policía se marchó y él entró corriendo en la habitación.
-¡Rápido! hay que hacer las maletas corriendo, estamos en grave peligro. Dijo Luis muy alterado.
-¿Qué sucede papa? ¿Por qué te van a detener? ¿Qué has hecho? Preguntó Misi
-¿Qué? No, no me van a detener, un tifón se acerca a gran velocidad y si llega hasta aquí no nos podrán rescatar.
Misi y Luis comenzaron a hacer las maletas sin ordenar nada, ella no tenía muy claro lo que era un tifón pero sólo con ver la cara de su padre comprendió que corrían un gran peligro. El policía que estaba hablando con su padre apareció con un todoterreno, cargaron las maletas y se fueron de camino al aeropuerto. De camino, ella preguntó qué era un tifón y él le explicó que es una tormenta muy grande, que cae muchísima agua en muy poco tiempo con rayos y truenos, y que además hace que los ríos se desborden. En ese momento el policía dijo que el motivo de llevárselos de allí era que un río en el país vecino se había desbordado y toda el agua se dirigía hacia esa región del país.
Cuando llegaron, ella, que ya estaba asustada, se asustó aún más cuando vio que el aeropuerto estaba lleno de gente. Todo el mundo quería coger un avión para salir de allí. Misi cogió la mano de su padre con fuerza y lo siguió hasta una puerta que los llevaría a su avión.
Una vez en el avión, levantó la cortinilla para ver por la ventana y observó que todos los aviones iban a despegar. Cuando se inició el despegue ya estaba más tranquila, había vivido la experiencia más intensa de su vida. Además, sus compañeros de biología no se lo creerían a no ser que hubieran visto las noticias.

CARTA 21

DAVID.F.G

LA VUELTA A CASA

Pasado el otoño, y parte del invierno, Luis y Misi se encontraban en la capital de España, en un hotel muy lujoso. Misi disfrutaba mucho porque dentro del hotel había juegos, piscinas, jacuzzi, teatros … Pero tenia que dejar todas esas cosas porque a su padre Luis le habían llamado por teléfono, que su país estaba a salvo porque el tifón ya había pasado, y su padre Luis estaba buscándola, pero Misi estaba jugando con otros niños en la sala de juegos. Su padre se lo dijo y Misi se quería ir ya.

Llegaron al aeropuerto y tuvieron que esperar un minuto, dos, tres, cuatro, cinco … y así hasta que pasaron treinta minutos. Al fin cogieron el avión.
Pasadas las cinco horas de viaje, por fin llegaron. Tuvieron suerte. Gracias a dios, su cabaña estaba bien. Descargaron las maletas y Misi salió a jugar, mientras unos ladrones estaban robando en la casa. Misi los vio y se lo dijo a su padre corriendo. Luis fue a cerciorarse y vio que era verdad, así que propuso un duelo. Misi dijo que era muy peligroso, pero Luis hacia kárate. El duelo duró mucho, pero el vencedor fue Luis. Aunque el enemigo se recuperó de su derrota porque tenia un chaleco antibalas, acabó rindiéndose.

Al final Misi y su padre se iban a la cama tras su larga pelea. Al día siguiente, los ladrones volvieron a la carga para vengarse de Luis y Misi.
Los ladrones quedaron de acuerdo para ingeniar un plan malvado y así salir victoriosos. Su trampa consistió en hacer un gran hoyo tapado con ramas gigantes y así ganar, pero como Luis era muy astuto se dio cuenta de la trampa y tiró una piedra para engañar a los ladrones. Así consiguió engañarlos. Rápidos y veloces se fueron al poblado a buscar a los amigos de Misi para contarles todo lo sucedido, con la duda de si se iban a creer todo lo sucedido…

CARTA Nº 22
EL SECRETO DEL BOSQUE
Jose Vicente

     Misi y su padre, que se dirigían al poblado, tuvieron que andar varios días pasando por ríos y valles.  Les pareció que,  ya lejos de la cabaña, los ladrones se habrían olvidado de ellos y cansados del viaje, decidieron dormir y descansar. Luis encendió una hoguera mientras miraba por los alrededores y Misi, que estaba agotada, se quedó dormida enseguida.
     Algo la hizo despertar.
_ ¡ Oh, no!, dijo Misi.
     El fuego se había apagado. Había oído voces y pensó que eran los ladrones, entonces echó a correr. No sabía hacia donde ir. Quiso gritar el nombre de su padre, pero tuvo miedo.
     Mientras corría, miraba asustada para esconderse en alguna cueva, pero no la encontró. Seguía oyendo voces y pasados unos minutos, descubrió un hueco en un tronco de árbol y sin pensarlo se metió dentro, sorprendida, el tronco se cerró de golpe.
     Misi casi se desmaya. Creía que eran los ladrones que habían instalado trampas en el bosque.
    Al rato, ya no oyó voces, pero …… escuchó una voz profunda que parecía salir del árbol, que le decía:
_ ¡Oh, querida joven! ¿Qué ocurre, que estás tan asustada?
    Misi respiró aliviada y contestó:
_ Casi me pillan unos hombres que nos vienen persiguiendo a mi padre y a mi.
_  Pues calmate. Aquí no te ha de pasar nada.
_ ¿Y tú quién eres, que me has salvado la vida?
    El árbol le respondió:
_ Yo soy Nogui y vivía en el poblado de Mali, hasta que un brujo real me convirtió en un árbol. El hechizo duraría hasta que una joven viniera a visitarme.
    De repente el árbol desapareció y en su lugar, Misi se encontró con un muchacho bastante más alto que ella, de piel morena y ojos claros. Se puso muy contenta, pues ya podía buscar a su padre y dirigirse al poblado, en compañía de su amigo Nogui. ¡Estaba tan emocionada! No sabía que aventuras tendría por delante ……

CARTA Nº 24
EL OJO DE TIGRE
ISMAEL DONET

Misi y Nogui fueron dónde se había quedado su padre, en el interior del bosque, en una hoguera en un pequeño claro. Cuándo llegaron se encontraron las cenizas revueltas junto con hojas y tierra esparcidas, signos de una pelea. Nogui encontró una nota junto la hoguera:
“Hemos secuestrado a tu padre, y pedimos a cambio el collar que llevas colgado (El Ojo de Tigre), acude a esta dirección…”
– Tranquila Misi, recuperaremos a tu padre
– Gracias Nogui. Pero… ¿Para qué querrán este collar que me regaló mi madre en su lecho de muerte?. Recuerdo que me dijo, que bajo ninguna circunstancia, me separara de él.
– ¡Vamos a por tu padre cuánto antes!
Llegaron a la dirección indicada. Era una fortaleza muy fea, oscura y envejecida. Muy dejada y sucia. Daba miedo.
– ¡PUM!, ¡Ñiiaaa! – Sonó de repente, y las grandes rejas se abrieron.
Avanzaron lentamente, con mucho miedo, hacia la casa.
En la barandilla de la escalera, a la derecha de la puerta principal, se encontraba su padre,con las manos atadas y un saco en la cabeza, aturdido y amordazado.
– ¡Papá! ¡Papá! – Gritó Misi acercándose con angustia.
Sin aviso, de la puerta principal, salieron los secuestradores poniéndose en semicírculo, dejando paso al líder. Éste era alto, delgado y fuerte, con el pelo rubio, ojos claros, grandes y vivos con un brillo infernal de ira, de odio… al andar mostraba una cojera que intentaba disimular.
– ¡Hachal! – Exclamó Nogui.
Hubo un silencio, Misi no podía entender qué tipo de relación podían tener estos chicos. Ella, que acababa de conocerlo, ya sentía cierta atracción por él, y a Hachal, aunque bien parecido, le envolvía algo tenebroso. Había secuestrado a su padre, y le quería robar el único recuerdo que tenía de su madre. ¿Qué relación tenían?. Nogui se lo contó…
Él y Hachal habían sido muy amigos, buenos líderes que compartían el éxito de sus aventuras, pero un accidente disminuyó las capacidades de Hachal, se cortó un tendón en la pierna derecha y aunque operado, se había quedado con una cojera. Despúes de la operación estaba siempre triste y empezó a envidiar a Nogui, aunque éste fuera todos los dias a verle y le animara. Tiempo después, Nogui acompañó a Hachal a visitar al brujo Balam, éste vivía en una cueva cerca del poblado. Habían ido a verlo para que intentara curar la cojera de Hachal, pero después que entraran…, es cuando Nogui fue traicionado y convertido en arbol por 30 monedas de oro que Hachal pagó.
– ¡Cogedlos! – Exclamó Hachal.
Éste se acercó a Misi, agarró con fuerza el “Ojo de Tigre” y se lo arrancó con fuerza, colgándoselo al cuello. Una vez lo hizo, el collar se convirtió en una piedra fría y oscura como su corazón. Se puso de rodilllas, apoyando la cabeza y sus manos en el suelo, sus ojos se volvieron rojo sangre, su cabello creció y oscureció, sus uñas se volvieron garras y su cuerpo se hizo más grande y más fuerte.
Hasta sus hombres se paralizaron de miedo, momento que aprovecharon Misi y Nogui para liberar a Luís y escapar por el bosque hacia el poblado.
A mitad de camino Luís les contó la historia del collar. De como un chamán se fijó en Misi cuando era pequeña y le dió a su madre el collar después de bendecirlo y explicarle que Misi era la elegida, y que llegado el dia, debería entregárselo a ella para protegerla de los peligros que llegarían en sus numerosas aventuras…

Carta Nº25
LA SEMILLA JIMP.
Claudia Bernácer.

Mientras Luis les contaba la historia del Ojo de Tigre, se encontraron con un chamán llamado Bulamba, que les dijo:
-Tengo una bola de cristal donde he visto como le arrancaban el Ojo de tTigre a Misi y te traigo esta piedra de ojo de jabalí,que te podrá ayudar. Puedes estar tranquila, porque solo la puedes tener tú.
– ¿Por qué solo la puedo tener yo? – Pregunto Misi.
-Porque tú eres la elegida. – Dijo Bulamba.
-¿Sabes cómo se va a nuestra casa, ya que tienes la bola de cristal? – Preguntó Luis.
-Si, pero a mitad de camino tendréis que cumplir una misión, el Mono Parlante os dirá lo que debéis hacer- Dijo Bulamba.
-¿Qué es?-Preguntó Misi.
-No te lo puedo decir. Le prometí que no se lo diría a nadie.-Dijo Bulamba.
A mitad de camino se encontraron con el Mono Parlante tal y como había indicado el chamán. El mono les dijo:
-Cómo os ha dicho Bulamba tenéis que cumplir una misión muy importante. En primer lugar, plantar una semilla Jimp junto a este árbol.
-¿Qué es una semilla Jimp? – Preguntó Luis.
-Es una semilla que tenéis que coger de una planta carnívora.
-¿Para qué sirve?-Dijo Misi.
-Si la plantáis junto a las raíces de este árbol, en la próxima luna llena absorberá la energía de la luna, tendrá suficiente poder para que se la pongáis a Hachal en el pecho y así quitarle toda la maldad. Por cierto, muy bonito el collar que llevas colgando, te lo ha dado mi amigo el chamán, ¿verdad?
-Si, me ha dicho que me protegerá, pero no de qué.
-Te ayudará a saber siempre de quien tienes que huir y a quien debes ayudar. Eres la persona elegida para hacer siempre el bien, verás que bien te sientes.
Se despidieron del mono parlante y se fueron en busca de la semilla Jimp. Buscaron y rebuscaron una planta carnívora. Llegaron a un camino que estaba lleno de plantas carnívoras, pero solo una podía tener en su interior la semilla imp. Pasearon por el camino para ver si encontraban alguna que destacase de las demás, solo una más pequeña, ¿tal vez fuera esa? Cómo estaba dormida, Luis le abrió la boca mientras Nogui vigilaba. Misi, con miedo, fue a meter la mano muy despacio para no hacerle daño y en ese momento la cerró, Misi chilló del susto, pero luego se rió porque la planta era pequeña, no tenia afilados los dientes y le hizo cosquillas. Misi dijo:
-¡Ya tengo la semilla de Jimp!
-¡Bien! Vamos corred, está empezando a llover.-Dijo Nogui.
Se fueron corriendo y la plantó junto a las raíces del árbol. Tuvieron suerte porque ese día había luna llena.
Al día siguiente, la cogieron y se fueron a casa de Hachal. Cuando entraron, Hachal estaba comiendo y Misi le dijo:
-Te traemos un regalo.
-¿Por qué me traes un regalo, si secuestré a tu padre? ¿No te doy miedo?
-Sí, pero sé que en tu interior te queda algo bueno.
Misi le guiñó el ojo a su padre y Luis le lanzó la semilla, ella se acercó corriendo a Hachal y le puso la semilla en el pecho. Hachal extendió las manos hacia abajo, su cuerpo se cubrió de una luz blanca que deslumbraba y de su boca empezaron a salir cosas malas de color negro. Luego Hachal les dio un abrazo por quitarle todo lo malo que llevaba dentro y al final se hicieron amigos. De repente paró la lluvia.
Después se fueron a visitar al Mono Parlante, que les dijo:
-Buen trabajo, por este camino llegaréis a casa. No me olvidaré de vosotros.
-Ni nosotros de tí. Adioooooooooooooós. Dijeron todos.
Cuando llegaron se ducharon y se pusieron el pijama. Para celebrar su victoria, cenaron sopa caliente y tarta de chocolate.

BARAJA NARRATIVA – 4º DE PRIMARIA – CURSO 2011-12 – PROFESOR – COLOR AMARILLO

CARTA 1

LUCÍA M.

AVENTURA EN LA SELVA

Una mañana de invierno, Misi estaba mirando por la ventana del avión y su padre, Luis, dormía con una sonrisa en la boca, porque mientras que Misi no sabía hacia dónde se dirigían, él sí. ¡Su padre le había regalado un viaje a la selva por su vigésimo tercer aniversario!
Tardaron unos minutos en bajar del avión, porque el padre de Misi le vendó sus ojos marrones con un pañuelo para que no se diese cuenta de dónde estaba. Luis la cogió de la mano y como iba tan contento y miraba hacia delante, ella se dió en la frente contra la parte de arriba de la puerta y se hizo un chichón muy grande. Su padre le pidió perdón por no fijarse en ello. Le curó con una planta de la selva llamada ‘unamá’, que era una planta curativa de chichones y la utilizaron porque no se habían traído el trombocid.

Tenían que llegar a una casa que estaba en medio de la selva. Emprendieron su viaje caminando, cargando con todo su equipaje y pronto estuvieron cansados. A Misi se le cayó su goma del pelo rojizo y la perdió; por suerte tenía cinco más. El viaje duró medio día y ya estaban hambrientos.

Cuando llegaron, Misi estaba impaciente por quitarse el pañuelo de los ojos. Esperaron unos segundos para quitárselo. Al fín, Luis le quitó el pañuelo y… ¡La sorpresa fue mayor! Misi estaba muy contenta y sorprendida; enseguida fue a darle un beso pero… De repente, ¡Algo le vino a Misi a la cabeza! Fueron sus amigos de la universidad, donde estudiaba biología, porque los echaba de menos a todos y sus gritos que decían una y otra vez: ¡Ven pronto, te echaremos mucho de menos, guapísima, bella! Entonces, se puso un poco triste pero se le pasó rápido al imaginar que iba a emprender una divertidísima aventura.

CARTA 16
ISMAEL T. M.
EL PROTECTOR DE QUENYA

Hace muchos años, existía un pueblo blanco llamado Quenya, era un pueblo tranquilo, con sus gentes dedicadas al pastoreo y la agricultura, aunque con grandes artesanos , que hacían toda clase de artículos para su venta en los distintos mercados de los pueblos de la comarca, el pueblo está rodeado de un bosque muy frondoso, con gran variedad de vegetación, lo cual proporcionaba a sus gentes una fuente natural de materiales para su trabajo. El pueblo y sus gentes estaban protegidos por un dragón de cuatro patas y alas, de color verde y dorado, llamado Arístides que vivía en el bosque.
Según cuenta la historia, por todo la comarca eran conocidos los habitantes por ser una gente tranquila y trabajadora, pero un día esa tranquilidad se termino, pues apareció en sus vidas el Gran Dragón Alado de cinco cabezas, cuatro patas y alas, de color rojo, azul y negro, llamado Selado, que según contaban, desde otras comarcas donde había habitado, poseía grandes poderes de destrucción, cuando no se cumplían sus deseos. A Selado se le atribuían grandes poderes, como el poder de la transformación, el poder de la furia, el poder del encantamiento, el poder de la naturaleza,………, todos ellos eran usados por él para conseguir todo aquello que quería.
Cuando se presentó ante los ciudadanos de Quenya, lo hizo en forma de un hombre joven, amable que viajaba de pueblo en pueblo vendiendo los productos por él fabricados, pero una vez presentado ante todos, se transformó en su verdadera forma, la del Gran Dragón Alado, dándose a conocer como el nuevo Sr. de las tierras, de las cuales él haría lo que quisiera con ellas y con sus gentes.
El dragón Arístides, benefactor y cuidador de las tierras, hasta ahora, no dejaría que aquello ocurriera, pensaron sus habitantes, pero él poco podía hacer, pues Selado poseía grandes poderes de los cuales él carecía, pero aun así no pensaba abandonar a sus habitantes, aunque por la gran sagacidad de su contrincante él mismo podría ser devorado.
Selado y Arístides se convirtieron de esta forma en grandes enemigos, queriéndose destruir el uno al otro, y enfrentándose en numerosas ocasiones, sin que ninguno de los dos cediera en sus pretensiones, por tanto el pueblo sufría toda la furia del Gran Dragón Alado, enviándoles grandes maleficios, como grandes tempestades que hacían imposible cosechar, los animales estaban siempre asustados, por tanto dejaban de comer y de dar su fruto, la gente al no poder salir al bosque a buscar materiales, no podían trabajar en sus talleres, por tanto dejaron de ir por los mercados, ya que el malvado dragón encantaba a todo aquel que se atrevía a ir al bosque desafiando a las tempestades, transformándolos en sus esclavos.
Arístides pese a ser un dragón inferior y con menos poderes, parecía no tenerle miedo, y por lo que se decía en toda la comarca, eso era lo que hacía que Selado no pudiera destruirle pese a su poder y fuerza superior. Cansado ya de perder, ante los que consideraba suyos, lo retó a un gran combate ante todo el pueblo, para que estos aprendieran que él era el amo y señor de todos.
Días después se desató una gran batalla, durante ésta Selado intentó vanamente emplear sus poderes ante Arístides, el fuego, la furia de la tempestad del viento, el encantamiento y la transformación, sin que estos hicieran el menor efecto sobre él, que aunque sin poder vencerlo, tampoco dejaba que éste le ganara, pese a ser aguijoneado, y mordido con su veneno, por lo que la furia del Gran Dragón Alado aumentó, y envió nuevas furias y tempestades a los habitantes de Quenya , esclavizándoles aun más y más, sin que estos pudieran evitarlo, sin encontrar tampoco una solución a esta situación.
Arístides se encontraba una y otra vez con Selado, por lo que sus protegidos se preguntaban si esto tendría solución, e intentaban que su protector tuviera nuevos y grandes poderes para poder llegar a destruir al Gran Dragón Alado, y ¿quién podría proporcionárselos?.

Carta 17.

Víctor G.

La herida grave.

Misi llamó a su padre para desayunar porque querían ir a una nueva excursión al interior de la selva tropical llamada Marrida. Desayunaron muy rápido, tan rápido que a Misi le sentó mal. Cuando salieron estaban muy contentos porque iban a pasar el día con un amigo que vivía allí, pero tenían que cruzar la selva entera. Mientras la cruzaban se encontraron con muchos bichos pero no había ninguno más malo que una especie de serpiente llamada Cahé. Si te picaba te morías a no ser que consiguieras una especie de líquido que sólo se puede encontrar en el centro de la Tierra llamado Salvaro. Cuando casi habían llegado a casa de su amigo, sin que se dieran cuenta se les estaba acercando la serpiente Cahé. Su padre no percibió que los estaba persiguiendo, cuando le iba a picar dio un gran salto y la esquivó. Mientras tanto Misi corría para abrazarse con su amigo, cuando su padre le avisó de la presencia de la serpiente, ya era demasiado tarde y le picó. Misi se puso a llorar porque sabía que si no encontraban el antídoto Salvaro se moriría. En la selva no había médicos, así que tuvo que volver a España que era el país donde vivían. Al día siguiente cogieron el avión para volver. Misi sufría fiebres muy altas, perdió el conocimiento y soñó con una historia muy extraña sobre una invasión de dragones. Menos mal que cuando despertó todo había sido un sueño. Cuando llegaron a España fueron directos al hospital para preguntar si tenía alguna otra cura, pero no tenían otra solución que viajar al centro de la Tierra y conseguir el antídoto. Como hacía tanto calor en el centro de la Tierra necesitaban una cápsula blindada que tardarían dos años en construir; así que decidieron que en vez de que entrara una persona lo hiciera un bicho muy pequeño. Pero como los bichos no son inteligentes debían de encontrar un método para aumentarle la capacidad del cerebro y no sabían cómo. No había ninguno, pero un matemático griego mucho tiempo antes descubrió una fórmula que enterraron en una pirámide de Egipto para esconderla. Para entrar en la pirámide necesitaban un traje protector porque en el interior había unos gases tóxicos. Para construir ese traje necesitaban extraer de una mina una roca llamada Kadós, esa roca tenía el poder para construir trajes invencibles. Fueron a la mina y la consiguieron.
Cuando llamaron a su padre para ir, lo aceptó y se fueron en avión a Egipto. En Egipto tuvieron que entrar a la pirámide y con muchísimo cuidado lo cogieron y se lo llevaron al avión. En el momento de embarcar no se lo pudieron llevar porque era metal, así que tuvieron que volver a la otra sala, ponerlo en la maleta y volver a embarcar; casi pierden el avión porque llegaron a la hora en que iban a cerrar el acceso al avión.
Al llegar a España se fueron al laboratorio para construir la máquina con la que aumentar el cerebro al bicho. Pero, de nuevo, una mala noticia: ¡Necesitaban dos días para construirla! ¡El tiempo transcurría y Misi corría un grave peligro¡
Transcurridos esos dos días fueron al laboratorio y quedaron sorprendidos de lo bien que había quedado la máquina. Luego Misi y su padre fueron a su chalet para coger una abeja e inyectarle el líquido que habían obtenido de la pirámide. Cuando la operaron le aumentaron el cerebro, y por tanto, su inteligencia. Ya solamente faltaba llegar hasta el centro de la tierra. Averiguaron que en EE.UU. había una gran grieta que facilitaría el acceso al centro de la tierra. Subieron al avión, esta vez sin problemas, y cuando llegaron fueron rápidamente hasta la N.A.S.A., que era la empresa que organizaba el viaje. Cuando despegó la abeja, todos estaban pendientes de comprobar si la abeja era capaz de conseguir el líquido Salvaro. De pronto, cuando nadie se lo esperaba sacó un cubo y metió el líquido Salvaro dentro.
-¡Bien! – decía Misi.
Cuando la abeja volvió, le minimizaron el cerebro y regresó a su casa.
Volvieron a España y operaron a Misi para inyectarle el líquido Salvaro; la operación era complicada, porque quemaba mucho y se tuvieron que poner guantes especiales. Finalmente le inyectaron el líquido Salvaro y Misi en tres días pudo volver a la selva Marrida, donde le esperaban muchas aventuras junto a su padre.
En ese momento Misi desconocía los efectos secundarios que el líquido Salvaro iba a producir más adelante en su cuerpo.

Carta 18

Josep G.

El malvado Kafak.

Misi, en cuanto se recuperó volvió a la selva con su padre. Tan pronto como llegaron se volvieron a reunir con Alberto, el amigo de Misi, para hacer una excursión a un lago donde había muchos peces de colores que brillaban. Para llegar a ese lugar tenían que atravesar unas montañas muy empinadas donde había muchos árboles de diversos tipos. Por eso, alquilaron tres Quads, uno para cada uno.
Una vez habían llegado allí, Alberto se dio cuenta de que Misi tenía dos o tres granitos por la cara. Pero no le dieron importancia ya que aquel lugar era precioso: no había papeles por el suelo, el agua era cristalina hasta el punto que daban ganas de beber.
Después de comerse un bocadillo de longanizas en un pequeño chiringuito de aquel maravilloso lago, se tumbaron a tomar al  sol y a escuchar el canto de aquellos pájaros exóticos. Alberto al ver la cara de Misi se asustó muchísimo porque la tenía llena de granitos. Menos mal que había cerca otra turista española que era farmacéutica y se ofreció a ayudar a Misi. Primero le contaron la historia del picotazo y después, Teresa, le ofreció un botecito de crema contra las alergias que siempre llevaba por si acaso le ocurría algo. Como recompensa, el padre de Misi invitó a cenar a esta mujer y a su marido a su pequeña casita esa misma noche.  
 De repente, vieron como un hombre con una flecha iba cazando pajarillos. Toda la gente de ese lugar se alarmó y empezaron a gritarle: ¡Deja los pájaros o llamaremos a la policía! Pero este hombre siguió lanzando flechas hacia los pájaros. La gente estaba muy furiosa porque esos pájaros solo se podían encontrar en la zona del lago y muchos turistas iban a verlos. En un descuido, Misi encontró una flecha de las que el mismo malvado Kafak estaba lanzando. Misi se la dio a Luís. El padre de Misi fue corriendo despacio hasta que llegó cerca de Kafak y se la lanzó justo cuando se estaba girando y la flecha se le quedó clavada en el corazón.
Finalmente, la gente estaba muy contenta y Luís había quedado como un héroe. La policía acudió para darle la enhorabuena. Misi, Alberto y Luís se fueron rápidamente ya que tenían que preparar esa fantástica cena a la que acudiría Teresa y su marido.

BARAJA NARRATIVA – 4º DE PRIMARIA – CURSO 2011-12 – PROFESOR – COLOR VERDE

CARTA 1

LUCÍA M.

AVENTURA EN LA SELVA

Una mañana de invierno, Misi estaba mirando por la ventana del avión y su padre, Luis, dormía con una sonrisa en la boca, porque mientras que Misi no sabía hacia dónde se dirigían, él sí. ¡Su padre le había regalado un viaje a la selva por su vigésimo tercer aniversario!


Tardaron unos minutos en bajar del avión, porque el padre de Misi le vendó sus ojos marrones con un pañuelo para que no se diese cuenta de dónde estaba. Luis la cogió de la mano y como iba tan contento y miraba hacia delante, ella se dió en la frente contra la parte de arriba de la puerta y se hizo un chichón muy grande. Su padre le pidió perdón por no fijarse en ello. Le curó con una planta de la selva llamada ‘unamá’, que era una planta curativa de chichones y la utilizaron porque no se habían traído el trombocid.

Tenían que llegar a una casa que estaba en medio de la selva. Emprendieron su viaje caminando, cargando con todo su equipaje y pronto estuvieron cansados. A Misi se le cayó su goma del pelo rojizo y la perdió; por suerte tenía cinco más. El viaje duró medio día y ya estaban hambrientos.

Cuando llegaron, Misi estaba impaciente por quitarse el pañuelo de los ojos. Esperaron unos segundos para quitárselo. Al fín, Luis le quitó el pañuelo y… ¡La sorpresa fue mayor! Misi estaba muy contenta y sorprendida; enseguida fue a darle un beso pero… De repente, ¡Algo le vino a Misi a la cabeza! Fueron sus amigos de la universidad, donde estudiaba biología, porque los echaba de menos a todos y sus gritos que decían una y otra vez: ¡Ven pronto, te echaremos mucho de menos, guapísima, bella! Entonces, se puso un poco triste pero se le pasó rápido al imaginar que iba a emprender una divertidísima aventura.

CARTA 2

DAVID H.

EL CAMINO DEL REY.

Mientras caminaban hacia la puerta de la casa, escucharon unos ruidos extraños. Luis, seguido de cerca por Misi, se acercó a una ventana para mirar el interior.
-No hay nadie dentro, entremos – -dijo Luis.
Misi se quedó tranquila, cogió su maleta, se dirigió a la puerta, la abrió y se llevó una enorme…
¡Sorpresa! –exclamó Dave.
Luis invitó también a Dave, el mejor amigo de Misi, para vivir esa aventura.
Misi se quedó sorprendida, cuando reaccionó, abrazó a Dave y se puso muy contenta.
¡Que alegría! ahora si que lo vamos a pasar genial- dijo Misi.
Después de un duro día de viaje y como todos estaban cansados, Luis preparó la cena, cenaron y se fueron a dormir.
A la mañana siguiente, Misi se despertó al entrar los primeros rayos de sol por la ventana. Vio que los demás se despertaban. Mientras Luis hacia el desayuno, Misi y Dave salieron de la casa, el día era soleado y fresco, dieron un paseo y se adentraron un poco en la selva. Al poco tiempo volvieron a la casa, el desayuno ya estaba preparado y los tres desayunaron con muy buena gana.
Prepararon las mochilas y salieron de excursión. Al cabo de un rato mientras Misi miraba una planta, Dave vio una figura humana.
– Luis fíjate detrás de esos arbustos, parece que es un hombre – dijo Dave.
Luis, Dave y Misi se acercaron al arbusto, ¡su sorpresa fue mayúscula cuando vieron a un indígena! Los tres se asustaron.
¡Ah! – gritó Dave.
¡Madre mía! – exclamó Luis.
¡Santa madre! – añadió Misi.
Salieron corriendo y encontraron en su huida a otro indígena, que era muy mayor e iba lleno de pieles, huesos y plumas de animales, pararon ante él y le preguntaron quién era. El indígena contestó que era Wachungo, el hechicero de la tribu de los Wambata.
¿Quiénes ser vosotros?, balbuceó el hechicero, observando asombrado el pelo rojizo de Misi.
– Somos turistas que hemos venido a conocer la selva y pasar unos días -. Contesto Luis.
Wachungo les dijo que tuvieran cuidado en sus excursiones.
– Pero sobre todo no pasar por camino prohibido, el rey Wachayo lo prohíbe por ser peligroso – añadió Wachungo.
Misi intrigada pregunto ¿cuál es el camino prohibido y por qué no se puede ir por él?
– Os daréis cuenta cuando estar en él, pero ante todo no tentad la ira del rey.- contestó Wachungo.
El hechicero dio media vuelta, se adentró en la selva y le perdieron de vista.

CARTA 8 A
ALVARO TORRES.
EL ENGAÑO

Cuando volvieron a casa, Misi tenía una gran curiosidad por conocer cuál era la tribu a la que pertenecía Wachungo, y le venían a la cabeza muchas preguntas ¿Quiénes eran? ¿Cómo y dónde vivían? ¿Cuáles eran sus costumbres?.
Al día siguiente, todos se levantaron temprano. No habían podido conciliar el sueño y tenían muchos deseos de aprovechar el viaje y conocer el lugar en el que se encontraban.
Durante el desayuno, Luis les propuso hacer una excursión, le habían dicho que en la zona habitaba el quetzal. ¿El qué? –dijo Dave-, nunca había oído ese nombre -indicó con cara de extrañeza-.
Misi le informó que el quetzal es una de las aves más maravillosas de la selva, que se encuentra en peligro de extinción, cuyo cuerpo mide unos 30 centímetros, posee una cola con largas plumas de unos 60 centímetros de largo (el doble que la longitud de su cuerpo), tiene un pico amarillo, una cresta verde, un plumaje muy vistoso con un color verde esmeralda, el vientre de color rojo intenso y las plumas brillantes de su larga cola con colores azules, blancos y verdes, era un ave sagrada para los aztecas y es tan bonita que pertenece al grupo de las llamadas aves del paraíso. Mira, está es una fotografía del quetzal –dijo Luis-, ¡qué bonito! –exclamó Dave-.
Misi y Dave estaban ilusionados con la posibilidad de poder ver un ave tan bonita y se mostraron muy entusiasmados con la propuesta de ir en su búsqueda. Cuando terminaron de desayunar prepararon la mochila con agua y algunos alimentos, salieron de la casa y comenzaron la aventura de la busqueda del quetzal.
Se dirigieron hacía un claro del bosque, donde la naturaleza que les rodeaba estaba formada por plantas de enormes hojas de una altura mediana y otras con unas flores de colores intensos. El paisaje era precioso, pero ni rastro del quetzal.
De repente observaron un grupo de árboles, cuyas ramas estaban cubiertas por una gran cantidad de hojas, pero que curioso porque eran de múltiples colores, rojas, azules, verdes, amarillas, blancas…. ¿Qué extrañas estas hojas? –dijo Dave- , y Misi contestó, fíjate se están moviendo y ¡no hace nada de viento!.
Cuando se acercaron, comprobaron con gran sorpresa, que no eran hojas, sino que se trataba de miles de mariposas que estaban posadas en las ramas de los árboles, cuando notaron su presencia, iniciaron todas juntas el vuelo, de repente se vieron rodeados por una nube de mariposas de todos los colores, que por momentos llegaban a tapar los rayos del sol.
Jamás habían visto un espectáculo tan increíble!, ¡Estoy maravillado! –dijo Luis-, mientras Misi y Dave estaban entusiasmados con la visión que tenían delante, no sabían si lo que estaban viendo era real o un sueño.
Decidieron dar por terminada la excursión, dado que si bien no habían visto al quetzal, se encontraban muy satisfechos con el espectáculo que les habían proporcionado las mariposas. De regreso a casa, observaron la presencia de una silueta humana junto a un árbol, se trataba de una anciana, con unos ropajes similares a los que llevaba Wachungo, por lo que pensaron que pertenecía a la misma tribu, era una anciana muy agradable, con voz suave, una enorme sonrisa y unos ojos brillantes de color verde. Por medio de signos y gestos, intentaron comunicarse con ella, le enseñaron la fotografía del quetzal y le explicaron que habían salido de excursión para buscarlo. La anciana les señaló el camino que debían seguir para localizarlo, dibujando con una rama un mapa en el suelo. Misi y Dave le dieron las gracias y cambiando de opinión, decidieron intentar de nuevo ir en busca del quetzal.
Se dirigieron al lugar que les había señalado la anciana y al poco tiempo, encontraron una senda a cuyos lados se situaban dos grandes troncos de árbol, sobre los que estaban talladas unas caras y sobre su corteza tenía cortes con símbolos de colores, al adentrarse en el camino se vieron rodeados de árboles de grandes dimensiones que casi llegaban al cielo, sus ramas tapaban los rayos del sol, todo se quedó en silencio y tenían la sensación que por todas partes habían ojos que les estaban mirando.
Cuando solo habían avanzado unos metros, contemplaron a su alrededor montones de huesos de diferentes animales. De repente ¡plaff, cataplaff!, los tres cayeron en una trampa que había en el suelo cubierta con ramas y hojas. Primero cayó Luis y luego encima de él cayeron Dave y Misi. ¡Qué dolor! –dijo Dave- ¡vaya golpe que nos hemos dado! –respondió Misi- ¿Estáis bien? –preguntó Luis-. A consecuencia de la caída, todos estaban llenos de magulladuras, heridas y tenían fuertes dolores por todo el cuerpo.
No podían salir de la trampa, pero escucharon unos ruidos de pasos y empezaron a chillar ¡Socorro! ¡Socooooorro! ¡Ayuda! ¿Hay alguien ahí? Al mirar hacia arriba vieron a unos indígenas con las caras pintadas, armados con arcos y flechas. Con unas cuerdas les ayudaron a salir del agujero, una vez arriba descubrieron que junto a los indígenas, se encontraba Wachungo y a su lado otra persona cuya cabeza estaba cubierta por una enorme corona de largas plumas, como las que habían visto en la fotografía del quetzal, pertenecientes a su larga cola, también tenía sobre su cuello unos colgantes hechos con dientes de animales, que resultó ser el rey Wachayo.
El rey estaba muy enfadado y daba fuertes gritos en un lenguaje que no entendían. El hechicero les preguntó por qué habían desobedecido sus indicaciones. ntonces se dieron cuenta que se encontraban en el camino prohibido. Explicaron la razón por la que se encontraban allí, buscando el quetzal y las indicaciones recibidas de la anciana, quién los había enviado por este camino. Cuando le describieron a la anciana, Wachungo les indicó que esa anciana era una bruja, a la que no le gustaban los extranjeros y que los había engañado para que fuesen por el camino prohibido. Entonces Misi se acordó de las palabras que siempre le decía su abuelo, cuando en invierno le contaba historias frente al fuego de la chimenea y le decía que no tenía que fiarse de todo el mundo, porque en ocasiones debajo de una piel de cordero podía haber un lobo disfrazado.
Wachungo les explicó que este camino estaba prohibido porque conducía al lugar donde se dirigían los animales de la selva cuando se encontraban a punto de morir, motivo por el cual era un territorio sagrado, muy peligroso que estaba protegido por los animales más peligrosos de la selva, entre los que se encontraban panteras, jaguares y serpientes de grandes dimensiones, lleno de trampas y que bajo ningún concepto podía ser recorrido por ninguna persona que no fuera de la tribu.
El rey muy enfadado con los extranjeros por haber entrado en el camino prohibido, ordenó que los llevasen detenidos al poblado de la tribu, donde serían juzgados por el consejo de ancianos, quienes decidirían el castigo a recibir por su desobediencia.

Marta Tormo Massaguer
CARTA 9
MEDIACIÓN

Cuando la tribu indigena llevó a Misi, Luis y Dave  frente a su Jefe, Misi gritó: ¡Ayuda, quién puede salvarnos de este apuro¡ ¿Tiene alguien alguna idea? -dijo muy estresada, entonces Dave se acordó que llevava encima su walquitalqui en silencio y auriculares discretos, lo sacó de su bolsillo sin que nadie se diese cuenta, llamó a un compañero, al que Misi  no  conocía. Se llamaba Calvino Ristacho, cuando lo llamó, hablo muy bajito, casi en un susurro, para no delatarse y que los demás no se diesen cuenta de lo que estaba tramando – “Calvino, mis amigos y yo hemos sido capturados por una tribu de indigenas, estamos en el interior de la selva, ¿puedes venir a buscarnos? Llevo el locadizador en marcha, por lo que no te será difícil encontrarnos. Con su ayuda puedes saber exactamente donde nos encontrarnos, pero ten mucho cuidado, pues esta gente no parece muy amistosa con los extraños y, sobre todo, cuando llegues al hotel Meridiam,  no te fíes de la anciana que está en la puerta, sino tú también caerás en la misma trampa que nosotros”. Tras terminar su conversación, Calvino se dirigió a el aeropuerto, y cogió un avión hacia la selva donde se encontraban atrapados su amigo Dave y sus compañeros, Misi y Luis. Cuando llegó pensó que el viaje había sido bueno. Solo había tardado cinco horas en llegar hasta el aeropuerto del sitio donde le esperaba la aventura de rescatar a su amigo y sus compañeros. Pero se dio cuenta que con pensar no ayudaba en nada, y se dijo a si mismo: “Basta ya de chacharas y que empiece la acción”. Entonces, pensó de qué forma se podía presentar ante la tribu sin levantar  sospecha alguna. Pensó y pensó hasta hallar lo que él creyó que era la mejor solución, que era disfrazarse de uno de ellos, y como él era conocedor de su lengua no tendría problema alguno para poder relacionarse. Efectivamente fue así, pues  cuando  llegó a la zona de vigilancia no tuvo  problemas para que le dejaran pasar. Una vez dentro del poblado y hechas las presentaciones, intentó averiguar cuál era la causa de la retención de aquellas tres personas, a las que él tenía que salvar por todos los medios, pero sin conflicto alguno, siempre intentado mediar con las buenas palabras y formas para que todo fuera sin lucha. Una vez conocidos los motivos, que no eran otros sino un gran engaño de la anciana del hotel para con todos, Calvino pidió hablar con sus amigos, para así poder explicarles el por qué de su captura, y que éstos pudieran decirle en qué fueron engañados por  la anciana del hotel. Una vez escuchadas todas las partes y como hombre bueno que se había presentado, negoció con el Jefe de la tribu, demostrándole que todo había sido un engaño y que la única pretensión de aquella persona, no era otra sino la de crear un conflicto inexistente entre ambas culturas, para así poder aniquilar sin ningún tipo de piedad y a modo de venganza a su pueblo. Dándose cuenta éste del engaño sufrido, liberó a sus retenidos, pidiéndoles disculpas, aquella misma noche ofreció una cena en su honor y Calvino, donde les demostró su gratitud por haberle salvado a él y su pueblo de un conflicto innecesario, ya que ellos eran gente tranquila, que llevaba una vida está exenta de conflictos, dedicada a sus campos y a su trabajo, y sin saber por qué había alguien interesado en su destrucción como pueblo.
Al día siguiente partieron de nuevo hacia el hotel, confiando que no volverían a ver a la anciana y podrían proseguir con su gran aventura.

CARTA 10
VANSH.P

A la mañana siguiente Dave, Luis y Misi pensaron en seguir su aventura, cuando a Misi se le ocurrió invitar a Calvino. Antes de hacer esto lo consultó con sus compañeros. A Dave y Luis no les importaba que Calvino se uniese al grupo, todo lo contrario, estaban contentísimos ya que Calvino les había salvado la vida.
Así emprendieron su aventura los cuatro. Salieron en busca de un río pero no sabían en que dirección estaba. Entonces a Calvino se le ocurrió la idea de sacar una brújula para poder acercarse lo más cercano posible al río, que les ayudaría a dirigirse hasta su siguiente campamento base, el hotel, donde podrían pasar la noche, para poder hacer su excursión por los altos montes. Tras largas horas caminando, cuando encontraron el río ya estaba anocheciendo, y tenían que apresurarse porque sino tendrían que pasar la noche en la selva, junto a animales desconocidos. Se hizo de noche y aún no pudieron llegar al alojamiento. Entonces se pararon en un sitio cerca del río y montaron sus tiendas de campaña. Misi tenía un poco de miedo por si entraba una serpiente dentro de la tienda, pero Luis le explicó que como la tienda estaría cerrada, no podría entrar. Cenaron lo que comieron al medio día, ya que iban justos de comida, estaban muy cansados y bastante preocupados por si lograrían llegar hasta el hotel sanos y salvos, ya que a lo lejos se podían los oír aullidos de los lobos. Todos estaban preocupados, pero sabía que no iba a pasar nada.
A la mañana siguiente se despertaron todos perfectos. Salieron hacia el alojamiento y de camino se encontraron con un cocodrilo descansando en la orilla del río. Todos se asustaron e intentaron pasar  cerca sin hacer ruido. Entonces, cuando Dave iba a pasar, tropezó y tiró una piedra en dirección al cocodrilo, que se despertó y marchó tras ellos que corrían huyendo. Misi corría con lagrimas en los ojos y Dave se sentía culpable. Durante la huida Misi vio el hotel a lo lejos y saltó desde una pequeña catarata y así se pudieron salvar todos. Acabaron todos mojados pero llegaron al alojamiento sanos y salvos. Pero aún no sabían que puede haber peores animales que el cocodrilo…

Carta 11
Víctor G.

FETZAL. UN LUGAR EXTRAÑO

A la mañana  siguiente se despertaron muy temprano en la selva para iniciar una nueva excursión. Pero antes tenían que esperar la llegada de Calvino porque en el hotel solamente había tres habitaciones, así que tuvo que dormir al lado de la piscina donde mucha gente hacía lo mismo por el gusto de dormir al lado del agua.
Media hora más tarde llegó Calvino y todos juntos desayunaron en el bufet del hotel, donde había una infinidad de variedad de comida. Los cuatro hablaban del peligro del cocodrilo del día anterior y necesitaban prepararse bien para salir porque nunca se sabía con qué nuevo peligro se podían encontrar en la selva.
Salieron en busca de animales muy raros como el Parero que es una especie de serpiente y al mismo tiempo parecido a un león pero más feroz y pequeño. Eso le permite cazar a sus presas con menor dificultad. Existe otro mucho más peligroso, una especie de camaleón llamado Pecama, pero mucho más feroz y carnívoro. Principalmente le gusta comer personas o animales parecidos a las personas como el mono, gorila, orangután, chimpancé, etc.
Ese mismo día salieron a visitar una de las más grandes aves del mundo, el albatros, es una especie que solamente se puede encontrar en la selva donde estaban los protagonistas. Se encontraron con un terreno de color amarillo, nadie sabía porque era de ese color pero ellos pensaban que el motivo era la presencia cercana del albatros, también por las palmeras, donde solían vivir estas aves aunque en esta época dejaban las palmeras para poner sus huevos en los arbustos.
-¡Qué bien! ¡Así los podremos ver mejor!- Dijo Misi.
Dave, Luis, Misi y Calvino siguieron caminando hacia las palmeras.
Cuando pasaron las palmeras llegaron a los arbustos donde vieron muchas aves y muchas de ellas eran albatros. Como estaban acostumbrados a la gente se dejaban tocar y eso lo hacía mucho más agradable. Pasaron un rato muy bueno, pero cuando iban a regresar pisaron una plataforma de metal y cayeron por una alcantarilla. Se deslizaron por un tubo tipo túnel que les llevó a una gran nave donde no sabían que misterios podía esconder.
La nave era bastante grande, así que había mucho espacio para cada uno, lo bueno era que en el interior encontraron comida y por suerte había suficiente para poder sobrevivir cuatro personas durante cinco días si se administraban bien. Lo peor era que la puerta estaba completamente cerrada y ni el mismísimo Calvino, que era muy fuerte, pudo abrirla.
-¡Oh no! ¡La puerta está bloqueada!- Dijo Misi.
Pensaron un plan para intentar tirar la puerta abajo o que se abriera sola. Así que mientras uno pulsaba un botón de gran tamaño el resto de compañeros habrían de pulsar los botones pequeños al mismo tiempo. El plan B era hacer volar la puerta con la dinamita que llevaba siempre Calvino en su mochila para emergencias y que esta vez les vendría de maravilla.
Lo intentaron con el primer plan y no funcionó.
Afortunadamente el segundo plan no falló. La puerta se rompió en mil pedazos llenándolo todo de humo. Cuando pudieron abrir los ojos lo primero que vieron fue unos bichos muy raros, medían unos 2,60 cms, cada uno era de un color y llevaban unas antenas parecidas a las cucarachas de la tierra. ¿Dónde les habría llevado aquella nave tan extraña mientras ellos intentaban abrir la puerta bloqueada? ¿Cuánto tiempo habría pasado? Quedaron sorprendidos y cuando salieron al exterior vieron que no se encontraban en la tierra. No había coches, encontraron unos artilugios que más tarde descubrieron que se llamaban teflota, no tocaban el suelo, funcionaban con aire que flotaba, era helio. Las casas eran grandes todas de dos pisos y terminaban en forma ovalada. La tecnología de las casas era muy chula cuando pulsabas un botón la terraza se convertía en aquello que quería el dueño. Caminaban por lo que parecían calles y no entendían el idioma de aquellos bichos tan extraños que resultó que se trataban de los habitantes de ese planeta llamado Fetzal. Era un planeta que estaba fuera de la Vía Láctea. Pasaron días y más días caminando por la ciudad  hasta que por fin un buen día encontraron a un terrestre al que le había sucedido lo mismo que a ellos, pero él en cambio, como había pasado muchos años allí, conocía el idioma que hablaban. Les dijo que no había forma de escapar de Fetzal, el lo había intentado miles de veces mientras era joven y nunca lo había conseguido.
Este señor les puso en contacto con uno de esos insectos que tenía su casa en venta; la compraron y allí día tras día planeaban como escapar porque ellos aun no habían tirado la toalla. Intentaron construir una nave pero no tenían suficiente dinero así que decidieron comprar un teflota todoterreno para poder ir a todas partes ya que había lugares donde no se podía llegar con un teflota normal.
Compraron un animal, una especie de lobo, para que les defendiese en caso de ser atacados. Estos lobos eran muy fieles a sus dueños.
Un día se enteraron que había una mina donde con mucho esfuerzo se podían extraer una especie de diamantes, quien los conseguía sacar eran para él. Tenían que conseguir el dinero de la forma que fuera para poder construir la nave con la que escapar. Pero la mina estaba protegida por los bichos más fuertes del planeta. Trazaron un plan que consistía en atacar la mina de dos en dos. Misi con Calvino y Dave con Luis. Salieron cada grupo por un lado y cuando Dave y Luis estaban a punto de conseguir entrar en la mina, una vez que había podido esquivar a los chicos, por otro lado los atraparon otros bichos que no habían visto y los capturaron…

Lucía. M. L.
12
EL HÉROE SUFRE UNA PRUEBA

Cuando Misi se dio cuenta de lo ocurrido, enseguida se lo comentó a Calvino sin que nadie le oyese. Mientras tanto, Dave y Luis se despertaron en una habitación donde se encontraron con los bichos que parecían cucarachas. Dave intentó coger el walkie-talkie para pedir ayuda como la última vez, pero vió que no lo tenía y que lo tenían los extraterrestres. Misi y Calvino persiguieron todo el camino a los extraños a escondidas y así supieron dónde les encerraron a los demás.
Cuando Calvino se quiso dar cuenta, en su reloj eran las doce de la noche y estaban muy cansados. Misi le dijo a Calvino que mirara al cielo porque aun estaba el sol, pero ellos comprendieron que en aquel planeta tan extraño no había noche.
Entonces apareció una mini sombra ante ellos que parecía la de una cucarachita. Corrieron a esconderse detrás de una papelera que había por allí. Vieron que era una pequeña extretarrestre con su amigo el terrestre.
El chico les tradujo a Misi y a Calvino lo que quería decir la extraña que les dijo: “Venid conmigo y salvaremos juntos a vuestros amigos, y también os ayudaré a construir una nave para poder salir del planeta hacia el vuestro”.
Misi contestó sospechando: -¿Y si nos está engañando?
Calvino dijo que no sería capaz de hacer eso, pero también le dijo que era la única oportunidad que tenían y que se lo pensase muy bien. Al fin, Misi contestó: -¡Está bien! Pero espero que liberemos a mi padre y a Dave sin problemas.
La cucarachita ideó un plan para entrar en la habitación a escondidas. Y el plan fue el siguiente: Se meterían todos en un saco y la pequeña extraña los llevaría arrastrando hasta la entrada, les diría a los guardias que trae palos para pegar a los intrusos, y una vez dentro de la habitación meterían a los demás dentro del saco y la peque los llevaría fuera.
Una vez que ya estuviesen fuera, les ayudaría a construir la nave.
Así fue. El plan les salió a la perfección y se pusieron manos a la obra con la nave, pero justo cuando estaban terminando de construirla les pillaron unos extraños, que avisaron al rey inmediatamente.
Cuando estuvieron ante el rey le contaron lo sucedido y le pidieron que no le hechasen la culpa a la extraña porque fueron ellos los que empezaron la historia, pero el rey no les hizo caso y mandó que arrojaran a la pequeña a una piscina de lava ardiente. En cambio Misi dijo: “Antes de arrojarla a la lava pasaremos cualquier prueba, pero si yo gano la pequeña es mía y si tú ganas puedes hacer lo que quieras con ella”.
El rey dijo que aceptaba y comenzó a decir la prueba y en qué consistía.
La prueba fue que tenían que matar a un pájaro gigante de 8 metros de largo y 6 metros de ancho, además cría muy rápido y los polluelos lo siguen y también atacan.
Misi y Dave se cogieron de la mano y empezaron a girar muy rápido. Misi levantó el pie y le puso de un salto un tapón en el culo para que no pudiese tener crías y así matar al pájaro mejor.
Después de la lucha hubo una polvareda y no se vio nada, pero al cabo de minutos se vio el pájaro muerto y Misi con heridas no muy graves. El rey le preguntó cómo lo había matado, porque muchos de sus hombres habían muerto porque no lo consiguieron. El pájaro los llevaba asustando miles y miles de años. Pero Misi permaneció callada, vio que lo había conseguido y el rey le dio a la pequeña y le dijo: “Has luchado bien y con valentía, como ningún hombre lo había hecho antes y por eso te entrego tu premio y tu nave arreglada”.
Misi se puso contenta de alegría y le preguntó a su nueva amiga Limi por qué había decidido ayudarles y ella contestó feliz que también quería ser aventurera. Misi, al oir aquello, le preguntó si quería ir con ellos en busca de aventuras y ella contestó que sí. Y así volvieron con Limi en la nave a la Tierra.

BARAJA NARRATIVA – 4º DE PRIMARIA – CURSO 2011-12 – PROFESOR – COLOR ROSA

CARTA 1

LUCÍA M.

AVENTURA EN LA SELVA

Una mañana de invierno, Misi estaba mirando por la ventana del avión y su padre, Luis, dormía con una sonrisa en la boca, porque mientras que Misi no sabía hacia dónde se dirigían, él sí. ¡Su padre le había regalado un viaje a la selva por su vigésimo tercer aniversario!
Tardaron unos minutos en bajar del avión, porque el padre de Misi le vendó sus ojos marrones con un pañuelo para que no se diese cuenta de dónde estaba. Luis la cogió de la mano y como iba tan contento y miraba hacia delante, ella se dió en la frente contra la parte de arriba de la puerta y se hizo un chichón muy grande. Su padre le pidió perdón por no fijarse en ello. Le curó con una planta de la selva llamada ‘unamá’, que era una planta curativa de chichones y la utilizaron porque no se habían traído el trombocid.
Tenían que llegar a una casa que estaba en medio de la selva. Emprendieron su viaje caminando, cargando con todo su equipaje y pronto estuvieron cansados. A Misi se le cayó su goma del pelo rojizo y la perdió; por suerte tenía cinco más. El viaje duró medio día y ya estaban hambrientos.

Cuando llegaron, Misi estaba impaciente por quitarse el pañuelo de los ojos. Esperaron unos segundos para quitárselo. Al fín, Luis le quitó el pañuelo y… ¡La sorpresa fue mayor! Misi estaba muy contenta y sorprendida; enseguida fue a darle un beso pero… De repente, ¡Algo le vino a Misi a la cabeza! Fueron sus amigos de la universidad, donde estudiaba biología, porque los echaba de menos a todos y sus gritos que decían una y otra vez: ¡Ven pronto, te echaremos mucho de menos, guapísima, bella! Entonces, se puso un poco triste pero se le pasó rápido al imaginar que iba a emprender una divertidísima aventura.

CARTA 2

DAVID H.

EL CAMINO DEL REY.

Mientras caminaban hacia la puerta de la casa, escucharon unos ruidos extraños. Luis, seguido de cerca por Misi, se acercó a una ventana para mirar el interior.
-No hay nadie dentro, entremos – -dijo Luis.
Misi se quedó tranquila, cogió su maleta, se dirigió a la puerta, la abrió y se llevó una enorme…
¡Sorpresa! –exclamó Dave.
Luis invitó también a Dave, el mejor amigo de Misi, para vivir esa aventura.
Misi se quedó sorprendida, cuando reaccionó, abrazó a Dave y se puso muy contenta.
¡Que alegría! ahora si que lo vamos a pasar genial- dijo Misi.
Después de un duro día de viaje y como todos estaban cansados, Luis preparó la cena, cenaron y se fueron a dormir.
A la mañana siguiente, Misi se despertó al entrar los primeros rayos de sol por la ventana. Vio que los demás se despertaban. Mientras Luis hacia el desayuno, Misi y Dave salieron de la casa, el día era soleado y fresco, dieron un paseo y se adentraron un poco en la selva. Al poco tiempo volvieron a la casa, el desayuno ya estaba preparado y los tres desayunaron con muy buena gana.
Prepararon las mochilas y salieron de excursión. Al cabo de un rato mientras Misi miraba una planta, Dave vio una figura humana.
– Luis fíjate detrás de esos arbustos, parece que es un hombre – dijo Dave.
Luis, Dave y Misi se acercaron al arbusto, ¡su sorpresa fue mayúscula cuando vieron a un indígena! Los tres se asustaron.
¡Ah! – gritó Dave.
¡Madre mía! – exclamó Luis.
¡Santa madre! – añadió Misi.
Salieron corriendo y encontraron en su huida a otro indígena, que era muy mayor e iba lleno de pieles, huesos y plumas de animales, pararon ante él y le preguntaron quién era. El indígena contestó que era Wachungo, el hechicero de la tribu de los Wambata.
¿Quiénes ser vosotros?, balbuceó el hechicero, observando asombrado el pelo rojizo de Misi.
– Somos turistas que hemos venido a conocer la selva y pasar unos días -. Contesto Luis.
Wachungo les dijo que tuvieran cuidado en sus excursiones.
– Pero sobre todo no pasar por camino prohibido, el rey Wachayo lo prohíbe por ser peligroso – añadió Wachungo.
Misi intrigada pregunto ¿cuál es el camino prohibido y por qué no se puede ir por él?
– Os daréis cuenta cuando estar en él, pero ante todo no tentad la ira del rey.- contestó Wachungo.
El hechicero dio media vuelta, se adentró en la selva y le perdieron de vista.

CARTA 3
Claudia B.
LA BESTIA VERDE

Misi estaba nerviosa e inquieta, solo pensaba en “el camino prohibido”, ¿Por qué estaba prohibido? ¿Qué había en ese camino? Venía de coger unos cocos cuando llegó a casa.

-Hola chicos, mirad lo que traigo, servirá de postre.

-¿Qué tal hija? Mira que cena tan rica nos está haciendo Dave.

-¿Te gusta? He preparado una sopa de cactus y un sabroso filete de hipopótamo.     

-Mmmmm, creo que me va a gustar.

Cuando terminaron de cenar Luis dijo:

-Dave, ¿te apetece ver las estrellas de cerca en plena selva?

– Claro que sí, y me cuentas como se llaman.

– Yo iré a dar un paseo, hay luna llena.- Dijo Misi.

– No te alejes de la casa cariño.

Luis y Dave cogieron el telescopio y salieron a observar las estrellas.

Misi aprovechó que estaban entretenidos para escapar, pues era tan grande su curiosidad desde que Wachungo les habló del camino prohibido, que no podía dormir pensando que habría en él y si ella sería capaz de encontrarlo. Cogió su mochila, una linterna del viejo mueble situado junto a la chimenea y salió sigilosamente. Comenzó a caminar y cuando llevaba un rato andando, vio un camino por el que parecía no haber pasado nadie en mucho tiempo, pues la vegetación era tan densa que no se veía  lo que había en su interior.  Aunque empezó a ponerse nerviosa porque no sabía lo que le podía ocurrir, sacó un machete de su mochila y, temblorosa, empezó a abrirse camino- El olor era intenso, una mezcla de humedad y flores salvajes. Conforme fue adentrándose en esa selva tropical, oyó un sonido que jamás había escuchado, un castañeo de dientes mucho más fuerte de lo imaginado, paró y pensó en dar la vuelta, pero ya que había llegado hasta allí, no podía resistir su curiosidad. Cuando estaba bebiendo agua de su fría cantimplora, de repente sintió una pequeña caricia por la nuca, se giró y no se lo podía creer  ¡una planta carnívora!, de unos cuatro metros de alto y dos de ancho, era increíble lo que estaba viendo, de la boca le colgaba la cola de un reptil, parecía la de un cocodrilo, su boca era azul, con dientes rosas y afilados, cuando intentó cortar la rama que le estaba tocando, le mordió en su pierna derecha, en ese mismo momento salió una gran serpiente enorme y la planta se giró. En ese momento Misi aprovechó para salir corriendo como una liebre. Misi estaba asustadísima. Llegó muy dolorida y aterrada a casa.

-¿Qué te ha ocurrido?

– ¡Dios mío Misi!


Luis y Dave se asustaron cuando la vieron llegar ensangrentada y con toda la ropa rasgada.

–Lo siento papá.

Les contó todo lo que había visto esperando que su padre le riñera, en cambio le dio un beso. Cuando la estaban curando, empezó a tener fiebre. La temperatura le había subido a 40ºC y temblaba como un flan. La pierna se le estaba poniendo colorada e hinchada como un pimiento. Su padre fue a buscar a Wachungo (el hechicero) para que le ayudara, no sabían que le ocurría. Mientras tanto Dave se quedó con ella para cuidarla. Cuando el hechicero la vio, dijo:

-Ella tener enfermedad “CARNOSAURA”.

Sacó de una bolsa de hojas naturales, un ojo de sapo recién cortado, lo machacó mezclándolo con los pétalos de una flor con  propiedades curativas llamada “Sinta”, le untó la herida con el ungüento y le dio a beber un líquido con sabor ácido y que olía a fruta.

-¿Por qué tu no hacer caso a Rey Wachayo?, ser muy muy muy peligroso y tú niña de pelo rojo no lista.

-¿Qué ocurrió en ese camino?  Preguntaron los tres a la vez.
    
El hechicero se lo pensó unos instantes y dijo:

-Yo contar para ustedes…….

CARTA 4
SANTI
LA MALDICIÓN

    
“Nuestro emperador Wachnayo, tenía un gran tesoro escondido por camino prohibido y él poner maldición de que cuando él morir, cualquier que tocar tesoro, habría fin mundo”.
Al oír esto, Dave y Misi pensaron todo lo que podrían hacer con tanto oro y dijeron al mismo tiempo: ¡Qué, un gran tesoro!.
Wachnayo continuó la historia: Yo tener mapa que llevar al tesoro.
Escuchándolo todo detrás de la ventana, había un espía de la tribu enemiga de los Seslik, llamado Selky.
A la mañana siguiente: Misi despertó a Dave y los dos cogieron el mapa y caminaron hacia el “camino prohibido”.
– ¿Dave, crees que si tocamos el tesoro, será el fin del mundo?
– Aún no estoy seguro,-dijo Dave-.
Mientras, Selky le dijo a su rey, “Krainver”, lo que había escuchado.
Krainver era bajo, gordo, con pelos en las orejas y dientes negros como el carbón. Tenía el rostro malhumorado y  cara de pocos amigos.¡Traémelos o si no tú serás el almuerzo de mi planta carnívora! -dijo.
– Sí mi amo.
Cuando Misi y Dave se dieron cuenta, ya estaban rodeados por Selky y los otros indígenas.
¡Que alguien me ayude! ¡Socorro! -gritaban Dave y Misi-.
Los llevaron ante el temible Krainver que dijo: – Mi planta os comerá a menos qué …
– ¿A menos que qué? -Preguntaron Dave y Misi al unísono-.
– A menos que me entreguéis el mapa del tesoro; -contestó el rey-.
De pronto, entre la espesa maleza que rodeaba el poblado apareció Luis con una pistola en la mano …

CARTA 5
BEA M.
INFORMACIÓN

Misi y Dave suspiraron de tranquilidad… Luis les había salvado de un final  terrible. De todos modos, el peligro no había desaparecido puesto que, aunque la pistola de Luis asustó a los Seslik, ellos no iban a renunciar a conseguir el tesoro.   
De vuelta a casa, los tres  estuvieron  hablando de cómo conseguir el tesoro y al mismo tiempo  evitar a los Seslik. La única persona que podía ayudarles era Whachungo.
Cuando estuvieron ante el hechicero le preguntaron aquellas dudas que tenían para llevar a cabo su plan: ¿había un camino alternativo por el que poder encontrar el tesoro sin encontrarse con la planta carnívora? ¿En el caso de que no existiera otro camino, había alguna forma de poder vencer a la  peligrosa planta? ¿En el camino prohibido había otros peligros desconocidos?…
El hechicero pensó durante unos minutos. Parecía concentrarse en la respuesta, hasta que finalmente dijo:
–    Único camino para  tesoro ser por la planta carnívora. Seguro más peligros en el camino, pero no “Saber. Nadie  vencer  a la planta y tampoco avanzar más en el camino. Sólo haber una persona valiente que poder ayudaros. Ser mi hermano. Él llamar Muchungo. Él ayudar a conseguir tesoro, pero a cambio vosotros devolver su ayuda de alguna forma.
–    ¿Qué  podemos darle nosotros a cambio de su ayuda? – preguntó Misi.
–    Sólo saber al final del recorrido y sólo si encontrar el tesoro. –  contestó Whachungo.
En ese momento,  el hechicero cogió un cuerno de mamut y sopló a través de él. El sonido que emitió  hizo que en breves instantes apareciera ante ellos una persona muy  peculiar. Era  muy alto, delgado y tenía una cicatriz en su mejilla izquierda. Él era Muchungo, el hermano del hechicero Whachungo.
Ambos hermanos empezaron a hablar en su idioma. Dave, Misi y Luis se miraban extrañados, porque no entendían nada de lo que los dos hombres estaban diciendo. De repente, Muchungo les miró de una forma  muy penetrante y dijo:
–    Mañana salir antes que el sol. Vosotros  no hablar si yo no hablo a vosotros. No fuego, no luz,  mover despacio, muchos peligros pasaran… Si entrar en el camino no vuelta a atrás hasta final y no separarse, poder morir. Yo siempre el primero. Si no hacer caso a Muchungo, vosotros quedar solos.

CARTA 9
ENRIQUE.P.
EL DESAFÍO

El principio del camino era muy luminoso,  floreado y con el aroma de un millón de flores.  Muchungo caminaba con determinación y tranquilidad, mientras que Dave,  Missi y Luis lo hacían inseguros y temerosos.  La vegetación era muy abundante,  sin embargo no se oía ni un sólo animal.

– No me gusta esta tranquilidad,  me da mala espina.  Dijo Missi mirando con desconfianza hacia todas partes.


Después de caminar durante un buen rato, el camino empezó a cambiar.  Todo se hizo más oscuro,  la senda se estrechaba cada vez más y los tres se miraban asustados. Se oyó un ruido detrás de ellos y se giraron,  pero no había nada. Cuando volvieron a darse la vuelta, se dieron cuenta de que Muchungo no estaba.

– Pero … ¿Dónde está? Ha desaparecido sin dejar rastro. Dijo Missi muy asustada.

– Tranquila Missi  -dijo su padre. Seguro que se ha adelantado, para controlar el camino y que estamos seguros.

– Hay algo en todo esto que no me gusta. Dijo Dave.

Llegaron a la terrible planta carnívora, que les amenazaba con su gran boca y sus dientes puntiagudos.

– ¡Si no acabamos con ella no podremos pasar!  Gritó Dave, ya que la horrible planta, emitía un sonido infernal.

A los pies de Missi cayó un saquito atado, se agachó y lo cogió.

– ¡Mirad! ¿Qué será esto? Dijo Missi.

Luis cogió el saco y lo abrió, contenía unos polvos rojos.

– ¡Sólo se me ocurre que sirvan para esto! Dijo Luis y con un soplido espolvoreó a la planta con ellos.
De repente la planta quedó inmóvil y su gran cabeza cayó al suelo.

– Está muerta-dijo Dave. ¿Qué serían esos polvos?

– ¿Qué más da? Sigamos y acabemos con esto cuanto antes  -contestó Missi.

Sin mucho esfuerzo consiguieron el tesoro. Estaba debajo de una gran piedra. Volvieron por el mismo camino. Pero cuando estaban llegando al final del camino notaron que algo caía sobre ellos, los envolvía y los subía por los aires. Era una trampa …

BARAJA NARRATIVA – 4º DE PRIMARIA – CURSO 2011-12 – ALUMN@S

Aquí es donde escribiréis vuestros textos de la baraja narrativa.

Lucía Monfort tiene la primera carta que será el inicio de 5 cuentos distintos.

Este viernes (3 de febrero de 2012) se adjudicarán nuevas cartas a tres alumn@s para que continúen tres narraciones distintas a partir del mismo comienzo. Tenéis que ser coherentes con el texto  correspondiente a las cartas de vuestra historia, que podréis diferenciar por el color de la carta. Además podéis consultar esta guía, donde los números de cada columna corresponden a una narración distinta.


1

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2

16

20

23

3

8A

8B

17

21

27

4

9

18

22

28

5

10

19

24

29

6

11

25

30

7

12

26

8

13

13

14

16

15

23

25

26

27

31

Como veis, las cartas inicial (1) y final (31) son comunes para las cinco narraciones distintas.

A partir de la carta 1, la carta 2 da lugar a dos cuentos distintos, uno sigue con la carta 3 y, el otro, con las cartas 8A y 8B, a elegir. Una tercera historia se origina con la carta 16, otra con la veinte y, la última, con la veintitrés. De modo que crearéis estas cinco narraciones:

1 – 2 – 3 – 4 – 5 – 6 – 7 – 8 – 13 – 16 – 23 – 25 – 26 – 27 – 31

1 – 2 – 8 – 9 – 10 – 11 – 12 – 13 – 14 – 15 – 31

1 – 16 – 17 – 18 – 19 -31

1 – 20 – 21 – 22 – 24 – 25 – 26 – 31

1 – 23 – 27- 28 – 29 – 30 – 31

Escribid vuestro texto en el apartado COMENTARIOS, pulsando en RESPONDER. Tened Cuidado y colgad vuestro texto “respondiendo” al alumn@ que tenga la carta del mismo color que el vuestro.

 

Para facilitaros la lectura de todo lo escrito anteriormente en vuestro cuento, podréis leerlo en la ventana BARAJA NARRATIVA – 4º DE PRIMARIA – CURSO 2011-12 – PROFESOR – COLOR.

Por otra parte, cuando escribáis vuestro texto, indicaré cuestiones a corregir y dispondréis de una semana para corregirlo. En la corrección podéis participar todos e incluso corregir aspectos que yo no había visto.